Hoy quiero hablar de uno de mis personajes de rol más antiguos, el cual no uso tanto como me gustaría. Pertenece al rol de Warhammer (El antiguo, no tengo amigos ricos que estén dispuestos a comprarse dos manuales y no se cuantas cajas de dados). Lo que me encanta de este rol, y más concretamente de la creación de personajes, es que muchos atributos son al azar, y es interesante construir una historia sin a penas haber elegido nada del personaje. La verdad es que casi toda la historia surgió a través de estos rasgos aleatorios, ya que tuve que explicar porqué tenía una cicatriz en la cara y que esto encajase con todo lo demás. Así que sin enrollarme más...
Zehl nació en una pequeña ciudad, en el seno de una familia de peleteros. Creció feliz junto a sus padres y a sus cuatro hermanos, y entre ellos se encargaron del negocio familiar cuando su padre falleció. Al poco de este suceso llegó un forastero a la ciudad, que comenzó a trabajar como ayudante del orfebre, a pocas casas de distancia de la casa de Zehl. El recién llegado mostró interés por Zehl y pronto se establecieron como pareja. Ella disfrutaba del halo de misterio de su compañero, y le dejaba espacio suficiente para sus aficiones, como la lectura. O en eso creía Zehl que ocupaba el tiempo.
Estaba atardeciendo cuando Zehl volvía a su hogar, tras cazar en el bosque un par de ejemplares de zorro aceptables para usarlos en la peletería. Sin embargo soltó su cacería y echó a correr cuando vio ardiendo la ciudad. Llegó a su casa y trató de sacar al más pequeño de sus hermanos. Pero algo le empujó hacia atrás, haciéndola caer sobre unos escombros. Dolorida y aturdida, trataba de levantarse mientras los gritos de la gente se iban apagando. Para cuando logró despejarse y ponerse en pie, solo podía contemplar impotente como la estructura de su casa cedía ante el fuego. Sus lágrimas se mezclaban con la sangre de su rostro. Echó a andar, en busca de alguien, pero las únicas personas que encontraban estaban muertas. Entonces le vio, de pie, extendiendo la mano y matando a un joven que trataba de huir. Él. Con quien había compartido más de un año de su vida. Él. Consumido por la magia y el caos. Él se volvió y Zehl tembló, ahora nada importaba, ella sería la próxima. A través de la capucha de él atisbó una sonrisa. Y para su asombró él se volvió sin más y echó a andar. Zehl no puede recordar nada más puesto que se desmayó.
Despertó al día siguiente, cubierta de hollín, y una rápida vuelta por la zona le hizo entender que no había sobrevivido nadie. Pasó unas semanas, aturdida, sobreviviendo entre el bosque y la orilla del río. Un día una caravana pasó cerca del río. Entonces el espíritu de supervivencia de Zehl salió a la luz y siguió a la caravana. Y así han discurrido los últimos años de su vida, siendo un miembro de séquito, una seguidora de compañías y caravanas, protegiéndolas o proporcionándoles comida gracias a su uso del arco, el cual se lo había enseñado su padre poco antes de morir. Zehl vaga de ciudad en ciudad, ayudando al imperio en algunas ocasiones, aunque su fin sea meramente egoísta, pues muchas veces solo desea la recompensa que ofrecen los señores. No disfruta trabajando en grupo, y desde luego detesta a cualquier mago o simpatizante de la magia. Actualmente es bastante retraída y seria, y sólo se muestra simpática o coqueta cuando quiere algo. No suele hablar ni confiar en nadie. Pese a que ha tenido oportunidades de conseguir un trabajo mejor y que ha llegado a contactar y a favorecer a algún noble influyente del imperio, ella continua de ciudad en ciudad, de caravana en caravana, sin más motivo aparente que el de continuar la marcha y no apegarse a ningún lugar, ni detenerse en él.
Zehl posee una enmarañada cabellera rubia oscura. Sus ojos son azul oscuro y una característica cicatriz surca una de sus mejillas. Es de mediana estatura y su cuerpo es algo voluptuoso. Suele vestir con cuero y ropa cómoda, aunque posee un par de vestidos de cortesana, regalo de un noble, que usa cuando cree conveniente.
Este personaje me gusta especialmente porque está... "roto". Zehl no tiene más objetivo que sobrevivir y continuar el viaje, sin importarle dónde. Ya no le queda nada ni nadie, nadie a quien amar, nada que anhelar, así que ella simplemente cree que viajando y manteniendo su vida en constante movimiento ella continuará viviendo. Algunas noches lamenta todo lo sucedido, llora y por supuesto se tortura y culpa, pero normalmente su espíritu fuerte le impide caer en la autocompasión. Y es que su fortaleza es su mejor cualidad, no importa lo que ocurra o en que problemas se vea, ella tratará de salir de eso y continuar. Me encantaría que en el rol llegara alguna vez a cruzarse con su ex novio, el mago encubierto devorado por el caos, pero eso tendría que surgir y ser roleado.
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